domingo, 17 de mayo de 2015

Nos inspiramos (dolor)

Me inspiras de la misma manera que me inspira una canción melancólica. No te lo voy a explicar porque no podrías entenderlo, pero tus palabras hacen que algo en mi interior suene de una forma armoniosa y limpia, provocándome una sacudida en las entrañas. Hablo de palabras profundas, obviamente. Ya sé que no siempre se dejan las cosas a huevo y en bandeja, pero como en una de esas últimas canciones de Hurts, si quitas todo adorno innecesario y te centras en la impecable letra, puedes llegar a sacar todo el sentido de un sentimiento profundo en proceso de exposición. O más empático aún, puedes llegar a sentir el sentimiento expresado. 
Tus puñales son mis puñales cuando me los narras entre susurros apagados, tus cadenas se me llegan a marcar en el pecho cuando me cuentas cómo te ataban a personas inútiles, tu tristeza son mis suspiros y esa mano amiga que se posa sobre tu hombro, no como señal de compasión, sino como un signo de que sé lo que has sentido. Pero tus lágrimas nunca serán mis lágrimas, y lo sabes. No somos de bandos enemigos, pero aunque seamos de bandos paralelos, nuestras guerras son diferentes. 
Tú alzas la espada con unas cosas y yo con otras. Pero eso no significa que no sepa de guerras: hay muchas maneras de salir casi invicta de una guerra junto a una espada. Y quien dice invicta dice medio muerta. Por eso me inspiras. Me inspiras sentimientos que creí haber dejado junto a mi espada en alguna guerra. Me los devuelves, me los sonsacas. Y lo haces sin ni siquiera percatarte de ello. Lo más bonito del asunto y a la vez lo más triste, es que todo lo que me inspiras y transmites con esas palabras disfrazadas, me produce un bello sentimiento de dolor. Sí, hay cosas en mí que se han quedado oxidadas por dejar de usarlas, así que supongo que por eso ese sentimiento me duele más de la cuenta. Aun así me gusta sentir esa punzada de dolor y melancolía en mi putrefacto corazón de vez en cuando. Es algo tan... humano... tan usual en mi pasado lleno de batallas... Me conmueve. Me conmueves. Y pocos logran hacerlo. De hecho he llegado a pensar que yo también te produzco esa retorcida punzada de recuerdos ya pasados ahí dentro. Sabes que lo mío no son palabras, sino silencios largos, miradas que se tragan sus sombras y muchos gritos ahogados. Supongo que esas cosas también transmiten si se saben interpretar, al fin y al cabo.

Mis guerras, tus batallas; mis caídas, tus tropiezos; mis sombras, tus cicatrices; mi tristeza, tu despecho. Mi sangre, tus lágrimas...

Carol ✰❤(^ω^)❤✰

2 comentarios:

  1. ME ENCANTAAAAAAAAAAA COMO TE EXPRESAAAAS!!!!!!!!

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