jueves, 9 de abril de 2015

16 añitos, fiera ♫ ♪

Sonreí levemente, no era plan de reírme sola. Otro año. Trescientos sesenta y cinco días. Ocho mil setecientas sesenta horas. Y muchos, bastantes, demasiados quebraderos de cabeza que afortunadamente ya habían pasado... para dar paso a muchos otros, estoy segura. El espejo seguía contándome lo mismo de siempre... Ojeras, pelo rebelde y piel de Casper. Las curvas eran las mismas y todo estaba igual, la cosa no iba a cambiar en 24 horas. Sin embargo, había una chispita en esos ojos oscuros que por una vez se veían risueños. 

Recuerdo que cuando era pequeña el dieciséis me parecía un número enorme, desmesurado, un número para chicas grandes con tacones y para muchachas emperifolladas que cambiaban cada hora de novio. En parte me alegro de no haber seguido ese estereotipo de adolescente que tenía mi pequeña e inexperta mente, pero joder, cómo cambiamos... Y de qué manera tan radical, en mi caso. Seh... recuerdo bien aquella temporada en la que experimenté de primera mano la crueldad del mundo. Fue como un aviso, una llamada, una señal de que la ignorancia y la confianza en esta sociedad no me llevarían a ningún lado. Aunque solía sonreír más, todo hay que decirlo. Pero me alegro de haberme dado cuenta de muchas cosas hace años, porque darme cuenta ahora sería... hmm... demasiado para mis hormonas de adolescente, quizás.


Me gustaría traer de alguna forma a mi yo de hace unos añitos para que entablase una larga conversación con mi yo de ahora. "Esa puta te traicionará, aunque te invite a helados ahora", "¿no te das cuenta de que es mejor que les frenes los pies?", "¿adónde vas con esos pelos, por dios?", "dile a tus padres que ya tienes edad para llevar eso, joder". Pero estoy segura de que mi yo inocente y casto proveniente de mi pasado me aconsejaría muchas cosas también... Ya sabéis... cómo sonreír y demás cosas que parece que solo se les dan bien a los niños. Creces y te olvidas de ser feliz. No apartamos los ojos de la espalda, empezamos a no fiarnos de nada ni de nadie casi inconscientemente. Pero supongo que gracias a ello podemos sobrevivir en este mundo carcomido de subnormales.
En fin, que ya ha pasado otro año en el que he alimentado mi Cajita de Ensueño con más recuerdos, experiencias y demás cosas que iré plasmando poco a poco en este maravilloso blog. Espero seguir llenándola hasta que las chonis tomen el poder del universo... Porque entonces, todo estará perdido. 

Gracias por leerme todo este tiempo nyaaa n.n/

Un añito más grande, Carol ✰❤(^ω^)❤✰

1 comentario:

  1. Otro año, felicidades chica ;) No has cambiado nada desde que te conozco, sigue así. no te olvides de ser feliz.. Por cierto, ¿Como tomarian las chonis el mundo?

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